
En Alemania, la gente muestran un interés por la política como no se veía desde hace mucho. Eso también se vio en la alta participación en las recientes elecciones regionales, tanto en Sajonia-Anhalt, como en Berlín y Mecklemburgo-Pomerania Occidental.
La ciudadanía debate con vehemencia sobre la migración, las próximas reformas de las jubilaciones, la sanidad y el seguro de asistencia sanitaria, así como sobre la democracia y el Estado de derecho.
Su mayor temor, sin duda, es que el costo de vida en Alemania siga aumentando. Esta es, al menos, la conclusión del estudio "Los temores de los alemanes", presentado recientemente por la aseguradora R+V Versicherung en Berlín. Esta es la trigésimo quinta edición anual de este trabajo, que se realiza desde principios de la década de 1990.
Desde principios de mayo hasta finales de julio de 2026, el análisis encuestó a unos 2.400 ciudadanos representativos de habla alemana mayores de 14 años. Y la mayor preocupación sigue siendo la misma que ha encabezado la encuesta durante muchos años, que se realiza anualmente: el temor al aumento del costo de vida.
En 2025, un 52 % mencionó el encarecimiento de la vida diaria como su mayor preocupación. En 2026 ya es un 59 %. Grischa Brower-Rabinowitsch, coautor del estudio, dijo al respecto durante la presentación del estudio en Berlín: "La gente experimenta día a día, de primera mano, lo cara que se ha vuelto la vida cotidiana. Un 59 por ciento de la población teme que, a largo plazo, su dinero no sea suficiente para vivir".
Isabelle Borucki, politóloga de Marburgo que participó en el estudio como consultora, añade: "Los precios de los bienes básicos, como la energía, la vivienda y los alimentos, han subido notablemente. Esto reduce el margen de maniobra financiera para el ocio, las vacaciones y las compras. La gente puede permitirse cada vez menos cosas".
El estudio también confirma que la ciudadanía es plenamente consciente de que los sistemas de protección social en Alemania atraviesan una grave crisis. Tanto el fondo público de pensiones como el seguro de asistencia sanitaria presentan un déficit crónico
Asimismo, la mayoría parece saber que los impuestos y las cargas sociales subirán. Por ello, el temor a un aumento de la presión fiscal es mayor que en años anteriores. Borucki señala al respecto: "Tras el miedo a unos impuestos más altos y a los recortes en las prestaciones subyace la cuestión de la equidad para cada individuo: ¿quién asumirá los costos de la modernización? ¿Y podré seguir contando con las prestaciones prometidas?"
Pero ¿qué ocurre con los temas que acaparan titulares en Alemania, como la inmigración, la creciente polarización de la sociedad, los conflictos globales? Una mayoría ajustada del 52 % de los encuestados tiene miedo de que el número de refugiados desborde la capacidad del Estado. Este temor ocupa así el tercer lugar entre todas las preocupaciones. Sin embargo, cuando los medios informan sobre las convulsiones a escala mundial, los alemanes se muestran llamativamente indiferentes.
Brower-Rabinowitsch dice que "el 45 por ciento de los encuestados temen que las políticas del presidente estadounidense, Donald Trump, estén volviendo al mundo un lugar más peligroso, un porcentaje claramente menor que durante su primer mandato".
En 2018, durante el primer mandato de Trump, un 69 % de los alemanes respondieron a la misma pregunta afirmando que esto les preocupaba enormemente. Isabelle Borucki ofrece una explicación sencilla: "Tras años de constantes advertencias alarmistas geopolíticas, se produce un efecto de sensibilización".
Esto también se hace evidente al observar la dimensión general del miedo: el promedio de todos los miedos encuestados este año es del 38 %. Este es el segundo valor promedio más bajo desde que se inició el estudio, en 1991. En comparación, el mismo valor rondaba el 52 % en el estudio R +V de 2016, un año después de la llegada de muchos refugiados a Alemania.
Los alemanes están mucho menos preocupados por el futuro de lo esperado. Solo el 34 % teme ahora una guerra en la que participe Alemania, frente al 41 % del año pasado. Y desde 1992, el estudio pregunta a los participantes si tienen miedo de perder su trabajo. Actualmente, solo el 20 % de las personas empleadas responde afirmativamente. Esta es la cifra más baja jamás registrada.
La evaluación de los políticos, tanto los del gobierno como los de la oposición, resulta desalentadora. Se pidió a los encuestados que calificaran a los políticos con notas escolares, obteniendo una media de 4,1. Así, la calificación, en la escala alemana, es de "apenas suficiente".
Borucki considera que la principal responsabilidad recae en el actual gobierno de conservadores y socialdemócratas, liderado por el canciller Friedrich Merz, de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que reemplazó al gobierno de coalición del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), Los Verdes y el Partido Demócrata Liberal (FDP), el llamado gobierno del "semáforo" en mayo de 2025 : "Tras el fin de la coalición 'semáforo', muchos asociaron la coalición CDU/CSU-SPD con la esperanza de un mayor liderazgo, menos conflictos y una rápida recuperación económica. Esto no se ha materializado. Ahora existe una brecha entre las grandes declaraciones y los resultados tangibles. La gente está decepcionada y está perdiendo la confianza". DW (cp/ms)