
El Ministerio de Defensa de Rusia lanzó este lunes una advertencia a los países occidentales que respaldan militarmente a Ucrania, al asegurar que un eventual incremento en el suministro de drones, misiles y municiones "no pasará desapercibido" y será respondido con un aumento "en la cantidad y el poder" de los ataques del Ejército ruso contra el enemigo.
Según el organismo, los tutores europeos de Ucrania, incluido el Reino Unido, utilizan a Vladímir Zelenski para atacar objetivos civiles en Rusia con armamento fabricado en esos países. "El deseo de los patrocinadores occidentales del régimen de Kiev de aumentar los suministros [...] será contrarrestado con un incremento adecuado en la cantidad y la potencia de los ataques de represalia de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia contra el territorio de Ucrania", reza el comunicado.
La declaración fue emitida luego de que Kiev perpetrara un ataque masivo contra territorio ruso con 625 drones de largo alcance, durante la noche del 5 al 6 de julio. Moscú aseguró que 613 vehículos aéreos no tripulados fueron derribados.
Como respuesta, las fuerzas rusas lanzaron un ataque masivo con armas de precisión y drones contra instalaciones de la industria militar y objetivos del sector energético vinculados al Ejército ucraniano en Kiev y la provincia homónima.
El ataque, lanzado deliberadamente en víspera de la cumbre de la Alianza, a la que asistirá el líder del régimen de Kiev, fue repelido, ha informado el Ministerio de Defensa ruso.
Ucrania lanzó la noche del pasado domingo al lunes un ataque masivo contra Rusia, utilizando 625 drones de largo alcance dirigidos contra objetivos civiles, situados fuera de la zona de combate, ha denunciado el Ministerio de Defensa ruso. Las defensas antiaéreas derribaron 613 de esos aparatos.
"El objetivo de este ataque era el deseo de [Vladímir] Zelenski, en vísperas de la cumbre de la OTAN en Ankara, de demostrar a sus patrocinadores de los países europeos —entre ellos el Reino Unido— su disposición a atacar, con su dinero y desde el territorio ucraniano, blancos civiles en la Federación de Rusia", afirmó Defensa.
Los principales objetivos de los drones ucranianos eran instalaciones y centros logísticos de la infraestructura energética civil en varias regiones del país, entre ellas las provincias de Leningrado, Briansk, Bélgorod, Yaroslavl, Kaluga y Kursk, así como Crimea.
Según el comunicado, 147 drones fueron derribados sobre la provincia de Briansk, 72 sobre Yaroslavl, 64 sobre Crimea, 48 sobre Leningrado, 43 sobre Bélgorod y 31 sobre Kaluga.
En respuesta a las continuas agresiones, las Fuerzas Armadas rusas lanzaron un ataque masivo con armas de precisión de largo alcance de emplazamiento terrestre, aéreo y naval, además de drones de ataque, contra empresas de la industria militar e instalaciones del sector energético vinculadas a las Fuerzas Armadas de Ucrania en Kiev y la provincia homónima.
El Ministerio de Defensa ruso destacó que las unidades de misiles antiaéreos, los grupos móviles de fuego, así como la aviación de combate y del Ejército, lograron frustrar la operación del régimen de Kiev, "planificada por Zelenski para la cumbre de la OTAN", y derribar o neutralizar la gran mayoría de los drones.
Al mismo tiempo, reconoció que algunas instalaciones civiles sufrieron daños durante el ataque, aunque aseguró que serán restauradas en un futuro próximo.
"El afán de los patrocinadores occidentales del régimen de Kiev por aumentar los suministros de drones, misiles y municiones fabricadas en territorio de los países europeos y el Reino Unido, así como su intención de utilizar a Zelenski para emplearlos contra objetivos civiles en Rusia, no pasarán desapercibidos y serán contrarrestados con un aumento adecuado del número y la potencia de los ataques de respuesta de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia contra el territorio de Ucrania", aseveró Defensa.