
De acuerdo con sus impulsores, esta iniciativa busca "consolidar la infraestructura de pagos de la divisa digital china" y acelerar su adopción a nivel global, permitiendo una mayor conectividad en los mercados financieros internacionales.
Según explicaron las autoridades bancarias chinas, las entidades seleccionadas participarán de manera directa en los Servicios de Transferencia Transfronteriza de e-CNY (CBETS, por sus siglas en inglés).
Este sistema, gestionado por el banco central chino, está diseñado para operar de forma ininterrumpida las 24 horas del día, facilitando la conexión inmediata con bancos centrales extranjeros e instituciones financieras de todo el mundo.
Una de las grandes ventajas de esta nueva red es que "reduce de forma drástica la dependencia de los canales intermediarios tradicionales".
De ese modo, al unificar diversos módulos de servicio preexistentes bajo el Centro de Operaciones Internacionales del Yuan Digital —creado el pasado mes de septiembre—, China ofrece ahora un acceso directo y mucho más eficiente a su red de pagos, señalaron las autoridades.
Este avance estratégico, indica el medio, representa un hito crucial en los esfuerzos de Pekín por internacionalizar su moneda y, al mismo tiempo, mitigar su vulnerabilidad frente al sistema financiero global hegemonizado por el dólar estadounidense.
La medida se alinea con la postura de China de proteger su soberanía económica en un contexto de renovadas tensiones geopolíticas y económicas con Washington, y en medio de un creciente impulso de numerosos países por desdolarizar sus economías.
Además, el CBETS operará en paralelo con el Sistema de Pago Interbancario Transfronterizo (CIPS), creado en 2015 como alternativa a la red occidental SWIFT. Y mientras que el CIPS se sigue enfocando en las transferencias interbancarias tradicionales, el nuevo sistema se especializará en la liquidación de fondos mediante la infraestructura nativa del yuan digital.
El presidente estadounidense, Donald Trump, elevó al 145% los aranceles a las importaciones procedentes de China y como respuesta, el Consejo de Estado del país asiático anunció que ajustará su tasa arancelaria adicional sobre las mercancías norteamericanas al 125%.
"Trump puso el mundo patas para arriba con esta escalada muy virulenta de la guerra arancelaria, que puede significar una caída brutal del comercio mundial y una recesión global", aseguró a Séptimo piso Leandro Morgenfeld, historiador argentino, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y especialista en Estados Unidos.
"Hay una depreciación del dólar, como sucedió en la crisis de 1971 del capitalismo, cuando el Gobierno de Richard Nixon devaluó un 10% la moneda respecto del oro para equilibrar su balanza comercial", recordó.
"Esto beneficiaría a Donald Trump para revertir el creciente déficit comercial de Estados Unidos, que es de casi un billón de dólares por año, ya que un dólar depreciado genera un encarecimiento de las importaciones y mejores condiciones para exportar", indicó.
"El problema es que Estados Unidos en la década del setenta sí era claramente la potencia hegemónica en Occidente, pero hoy está siendo seriamente desafiado por la emergencia de los BRICS (Brasil, Rusia, la India, China, Sudáfrica y los países recientemente sumados)", expresó.
En este sentido, destacó que la alianza del sur global es "mucho más fuerte económica, financiera y monetariamente que los países del G7".
Entonces, aseguró que "esta depreciación del dólar va a profundizar un proceso de desdolarización a nivel mundial, que es lo que Trump quiere evitar".
"El mandatario estadounidense amenazó explícitamente a los BRICS y a cualquier país que avance en la construcción de una arquitectura financiera y unas relaciones comerciales internacionales sin la supremacía que el dólar", concluyó.
"Sánchez viajó como representante del Gobierno de España, pero, en las actuales condiciones de tensión global a causa de la guerra arancelaria iniciada por Estados Unidos, también sirvió como una especie de nexo de los intereses de la comunidad europea", afirmó Fernando Arranz, corresponsal de Sputnik en España, a Séptimo piso.
"La visita no es una iniciativa de la UE, pero sí estuvo coordinada con la comunidad europea", aseguró. A su vez, destacó que "la valoración de Bruselas sobre China es vetusta y tiene que mejorarla porque la Unión Europea está en una encrucijada".
En este sentido, remarcó que "lo más importante es que han acordado un lenguaje común y la sensación que se desprende es que España cae realmente bien en China".
"Pedro Sánchez ha definido a China como socio estratégico de la UE y dio a entender que no se van a posicionar en contra como piden desde Estados Unidos", señaló.
Por último, expresó que "esta visita y estas declaraciones de intenciones generan esta atmósfera amigable para mejorar la relación".
"Se trata de la tercera visita oficial de Pedro Sánchez a China en menos de dos años, en el 20.º aniversario del acuerdo integral de cooperación y antecede a la cumbre entre China-Unión Europea (UE), que se celebrará en Pekín en julio", cerró.