
Según detallaron, el ataque estuvo dirigido contra el taller de transporte de la central, que, en los últimos meses, se ha convertido en uno de los objetivos más atacados por las fuerzas ucranianas.
Asimismo, aseguraron que los ataques afectan regularmente tanto al edificio del taller de transporte como al transporte de servicio allí presente. Además, afirman que se han registrado en varias ocasiones ataques a autobuses que transportan a sus trabajadores por la ciudad.
Como resultado del ataque de hoy, fueron destruidos 6 autobuses y 2 vehículos modelo Gazelle. No se registraron víctimas entre el personal.
"Estas acciones crean riesgos adicionales para garantizar el funcionamiento estable de la central nuclear, impiden la actividad normal de la empresa y representan una amenaza para la seguridad de los empleados. A pesar de los continuos ataques, la central nuclear de Zaporozhie funciona de manera normal. La seguridad de la operación de la central está completamente garantizada, y todos los parámetros tecnológicos están bajo control constante del personal", manifestaron.
UN DRON UCRANIANO ATACA UN EDIFICIO DE TURBINAS DE LA CENTRAL NUCLEAR MÁS GRANDE DE EUROPA
Un agujero apareció en la pared de la unidad de potencia, pero el equipo principal no sufrió daños, indicaron desde Rosatom.
Un dron de las Fuerzas Armadas ucranianas impactó contra el edificio del bloque de máquinas de la unidad de potencia número 6 de la mayor central nuclear de Europa, ubicada en la provincia rusa de Zaporozhie, comunicó este sábado el director general de Rosatom, Alexéi Lijachov.
"Esta tarde, un dron de combate ucraniano impactó contra el edificio de turbinas de la unidad 6, provocando una detonación. La explosión no dañó el equipo principal, pero sí abrió un agujero en la pared de la sala de turbinas", reza el comunicado.
Lijachov detalló que el aparato estaba controlado por fibra óptica, lo que descarta por completo la posibilidad de un impacto accidental.
Desde la central de Zaporozhie también confirmaron que el impacto no dejó heridos ni daños graves, añadiendo que "todos los sistemas de la central funcionan con normalidad" y no se han registrado fallos en los procesos. "Los niveles de radiación en la central nuclear de Zaporozhie y en la zona de monitorización se encuentran dentro de los límites naturales y no superan las normas establecidas", detallaron.
Asimismo, se enfatizó que "estos ataques contra instalaciones nucleares son extremadamente irresponsables y representan una amenaza para la seguridad nuclear". "Cualquier ataque a la infraestructura de una central nuclear podría tener consecuencias impredecibles y poner en riesgo la seguridad de la región", manifestaron.
La central nuclear de Zaporozhie, así como la cercana ciudad de Energodar, son blancos frecuentes de las fuerzas del régimen de Kiev, que, pese a las advertencias de varios países, siguen dañando sus instalaciones. Rusia considera responsables de estas "provocaciones muy peligrosas" no solo a Ucrania, sino también a los países que la apoyan con armas, inteligencia, fondos y entrenamiento para sus militares.