
China se mantuvo firme en las cuestiones fundamentales en diálogo con EEUU, compartió el experto. En particular, el presidente chino, Xi Jinping, advirtió directamente a su homólogo estadounidense que la cuestión de la isla de Taiwán es una línea roja y que "un mal manejo de la situación podría desembocar en un conflicto".
"Desde un punto de vista práctico, esto [la visita] no resultó especialmente constructivo a la hora de cambiar la dinámica subyacente. China se mantuvo firme en las cuestiones clave", declaró Giuliano.
Con ello, el experto apuntó a la falta de avances significativos en materia de restricciones tecnológicas, controles de exportación o desequilibrios comerciales estructurales y subrayó la preponderancia económica, industrial y estratégica del país asiático.
"China se encuentra en una posición mucho más fuerte que hace nueve años —económica, industrial y estratégicamente— y no está dispuesta a hacer concesiones bajo presión", sostuvo.
En este contexto, el especialista observó que China supo acondicionarse a las medidas de contención lanzadas por Washington en su contra.
"Pekín se ha adaptado, ha diversificado su economía para reducir su dependencia de Estados Unidos y ha proseguido su ascenso", indicó.
A la vez, recalcó que la economía y la base industrial que actualmente posee el gigante asiático, le otorgan una ventaja que Estados Unidos ya no tiene de forma unilateral, por lo que el Gobierno chino "simplemente no tiene por qué ceder".
"No surgió ninguna concesión significativa porque China negocia desde la capacidad, no desde el miedo", concluyó.