
"El régimen de zonas frías fue una decisión política que incluyó regiones que no eran climáticamente frías. El subsidio históricamente estuvo pensado para la Patagonia y algunas áreas específicas del país, aunque luego se extendió hasta Córdoba donde no tenía sentido, sin dudas se necesitaba un esquema más razonable", aseguró Gerardo Rabinovich, vicepresidente del Instituto Argentino de la Energía General Mosconi, en diálogo con Cara o Ceca.
Una redefinición del sistema "no tiene un gran impacto fiscal" y podría mejorar la focalización de la asistencia energética, agregó.
El especialista también advirtió sobre las dificultades para sostener el abastecimiento interno de gas. "El Gobierno había previsto comprar GNL a empresas privadas para esta temporada, pero como se disparó el precio no hay forma de que no impacte sobre el bolsillo", afirmó.
Sobre el potencial energético argentino, Rabinovich destacó el crecimiento de Vaca Muerta y la capacidad exportadora del país. "Se están produciendo más de 900.000 barriles por día", señaló.
Sin embargo, advirtió que el principal desafío sigue siendo la infraestructura: "Los gasoductos están saturados y eso limita que el gas llegue al consumo interno", concluyó.