
Los anuncios correspondientes fueron realizados por el primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron.
El portal gubernamental GOV.UK publicó un comunicado en el que expone sus planes para prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años con el objetivo de "devolver el control a los padres y ofrecer a los niños la infancia que merecen".
Además de la prohibición general, se prevé imponer restricciones a los servicios de streaming y limitar las formas en que usuarios desconocidos pueden contactar e iniciar conversaciones con menores.
Las plataformas afectadas serían:
Snapchat,
TikTok,
YouTube,
Instagram*,
Facebook*,
X.
En cambio, servicios de mensajería como WhatsApp* y Signal seguirían estando disponibles.
"Los gigantes tecnológicos tuvieron su oportunidad y la desaprovecharon, por eso intervenimos para proteger a los niños, apoyar a los padres y establecer nuevas normas para las futuras generaciones", declaró Starmer.
La entrada en vigor de estas medidas está prevista para 2027. El documento subraya que la iniciativa cuenta con el respaldo del 90% de los padres.
Francia también aspira a aprobar una ley que prohíba el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años antes del inicio del próximo curso escolar, declaró el presidente Emmanuel Macron a los medios.
Anteriormente, el mandatario francés ya había señalado que pretendía implantar esta prohibición antes de que finalizara su mandato en 2027.
"Los parlamentarios votarán el proyecto de ley antes del 15 de julio. Sobre esa base, adoptaremos los textos necesarios para que los cambios entren en vigor con el inicio del curso escolar en septiembre", señaló.
En las palabras de Macron, a partir de septiembre, los menores de 15 años no podrán crear nuevas cuentas en redes sociales. Posteriormente, antes de finalizar el año, se prevé eliminar las cuentas ya existentes. A su vez, el dirigente expresó su confianza en que el proyecto pueda aprobarse dentro de los plazos previstos.
*Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, está proscrita en Rusia por extremista.
Un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, con datos de Sapien Labs, advierte que la digitalización, el uso intensivo de redes sociales y cambios en el estilo de vida están detrás del deterioro sostenido de la salud mental en jóvenes a nivel global.
El estudio señala que esta tendencia afecta especialmente a mujeres y niñas, aunque se observa en prácticamente todas las regiones del mundo.
Según el reporte, el fenómeno coincide con una acelerada digitalización de la vida cotidiana, marcada por la expansión de redes sociales, cambios en los hábitos alimenticios y un entorno político cada vez más polarizado.
El análisis, elaborado con datos de Sapien Labs, destaca que el uso de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial también está en aumento, con cerca del 20% de los encuestados reportando su uso y una expectativa de crecimiento en áreas como educación, salud y empleo.
Sin embargo, expertos advierten que la sobreexposición a plataformas digitales diseñadas para captar la atención puede tener efectos negativos. Académicos como Jonathan Haidt, Jean Twenge y Robert Putnam coinciden en que estos entornos fomentan la ansiedad, la depresión y el aislamiento social.
Además, factores como la reducción del sueño y la menor interacción presencial han contribuido a un deterioro progresivo del bienestar emocional entre los jóvenes, configurando un problema de alcance global.
El informe también destaca que el acceso cada vez más temprano a teléfonos inteligentes está vinculado con efectos negativos a largo plazo, como pensamientos suicidas, conductas agresivas y otros trastornos en la edad adulta.
En este contexto, organismos internacionales y especialistas hacen un llamado a priorizar la salud mental como un eje clave del desarrollo humano, ante una crisis que ya no solo es sanitaria, sino también social y económica.