
El primero de ellos ocurrió en la zona rural de Curumaní (noreste), donde drones lanzaron explosivos contra la subestación de Policía de San Roque. En el hecho, murió el subintendente Argemiro Rodelo Canchila y un agente resultó herido. Asimismo, el sitio tuvo varios daños de consideración.
Mientras tanto, en el departamento de Cauca (suroeste), estalló un coche bomba a la altura de la caseta de Mondomo, en la vía Panamericana. La explosión dejó dos agentes lesionados.
Después de los acontecimientos violentos, el Ministerio de Defensa colombiano anunció que destinaría áreas de inteligencia y operativas para identificar, ubicar y llevar ante la justicia a quienes perpetraron los crímenes.