
La disposición, firmada por el presidente Donald Trump, entrará en vigor después de 120 días y busca proteger a los productores estadounidenses frente a las importaciones que Washington considera desleales, reportan medios.
El polisilicio es una forma de silicio de alta pureza utilizada tanto en la fabricación de paneles solares como en la producción de semiconductores, por lo que su suministro es considerado estratégico para las industrias energética y tecnológica.
"Estamos fijando precios para que los chinos no puedan seguir practicando el dumping, y estamos fijando aranceles para instar a la producción nacional", declaró el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick.
China concentra más del 90% de la producción mundial de este material, mientras que la participación estadounidense se redujo desde alrededor del 50% en 2005, a menos del 2% en 2024, de acuerdo con los datos citados por las autoridades estadounidenses.
Además, la medida contempla un programa de precio mínimo de importación, cuyo objetivo es crear un mercado protegido que permita a los productores estadounidenses competir con menores presiones derivadas de los precios internacionales.
"Sin un suministro nacional seguro y fiable de polisilicio, Estados Unidos no puede producir semiconductores en cantidad suficiente", sostuvo Lutnick, mientras Trump afirmó que su Gobierno está impulsando el regreso de la fabricación de chips al territorio estadounidense.
La decisión es resultado de una investigación de seguridad nacional iniciada por el Departamento de Comercio en julio de 2025 bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial, según South China Morning Post.
Pekín rechazó la medida y acusó a Washington de ampliar de manera excesiva el concepto de seguridad nacional para justificar restricciones contra empresas chinas.
"El proteccionismo no hará que EEUU sea más competitivo", afirmó el portavoz de la embajada china en Washington, Liu Chang, quien advirtió que las nuevas medidas afectarán los intercambios económicos entre ambos países.
El anuncio se produce después de que China adoptara nuevas medidas contra intereses de Washington, entre ellas mayores controles a la exportación de drones y tecnologías relacionadas, sanciones contra siete empresas estadounidenses y una investigación de seguridad nacional vinculada al comercio exterior.
La disputa por el polisilicio se suma así a una creciente lista de restricciones comerciales, tecnológicas y de inversión entre Washington y Pekín, aunque ambas potencias mantienen abiertos sus canales diplomáticos.
Luego de que Washington incluyera a los robots humanoides y cuadrúpedos chinos en su lista de importaciones prohibidas por "seguridad nacional", Pekín anunció restricciones a las exportaciones al país norteamericano de "bienes de doble uso relacionados con drones".
En un comunicado, el Ministerio de Comercio chino sostuvo que las medidas tomadas por la Administración Trump "perjudican gravemente los derechos e intereses legítimos de China", por lo que el gigante asiático "no tiene por tanto otra opción que tomar las contramedidas necesarias en respuesta".
"Para preservar la seguridad nacional", Pekín va a "reforzar el control de las exportaciones a EEUU de bienes de doble uso relacionados con drones", se lee en el boletín.
Las medidas también incluyen la prohibición de "realizar transacciones, cooperar o realizar cualquier otra actividad" con seis empresas estadounidenses, incluidas Applied DNA Sciences y Stratum Reservoir.